Humanizar la tecnología

“Tecnología centrada en los humanos y en lo social,
no en las aplicaciones ni en las funciones”
(de un twitter de hace tiempo)

Cuba es un país fascinante.

La Habana tiene un sabor que no tiene ninguna otra de las ciudades que hasta la fecha he visitado. Respira vida, salsa, grandeza pasada, años 60, decadencia, alegría, desenfado, piña colada, amor, sensualidad y calor…

Cuba - Autobús y manos abiertas

Cuba - Taxis antiguos en el Malecón de la Habana

Cuba - Coche antiguo de frente en la Habana

Cuba - Estatua de mujer joven desnuda

Cuba - Escalera antigua en vivienda de la Habana

Cuba - Pintor pintando un cuadro con paleta de colores

Cuba - Palmeras

No siempre uno tiene la oportunidad de poder evadirse unos días en diciembre e irse a un lugar como Cuba pero este año, y por las mismas circunstancias que no vienen al caso citar de las que hablaba en mi post de cierre de año, así fue.

Por Cuba anduve unos días y además de fascinarme la gente y la vida de la Habana, si algo se me quedó marcado de manera indeleble, fue la práctica total ausencia de teléfonos móviles con la excepción de los que tenían los representantes de nuestros touroperadores:

“La cadena que tengo al cuello…”

…que lo llamó con desenfado la mujer ya algo mayor que vino a recibirnos cuando aterrizamos en el aeropuerto de la Habana.

En Cuba casi, no hay ordenadores, ni netbooks, ni tablets, ni iPods, ni iPads ni casi ninguno de los miles de gadgets tecnológicos cotidianos que vemos por las calles de, por ejemplo, Madrid.

Es una sensación extraña. La gente vive de otra forma. ¿Más social? ¿Más humana? La gente vive en la calle, se baja las sillas para hablar a las puertas de casa, se sientan en grupos en las plazas, se juntan al calor nocturno de la salsa cubana de los bares de la Habana y juegan al beisbol por doquier.

Cuba - Estadio de Beisbol en el Malecón de la Habana

Cuba - Taller Experimental de Gráfica en la Habana Vieja

En Cuba casi no hay móviles, ni casi teléfonos fijos, ni cabinas telefónicas. Pero en la terminal del pequeño aeropuerto de los vuelos nacionales “Aerogaviota” en los que nos montamos y donde hicimos el check-in con un ordenador Lenovo, listados impresos y a mano, camino de nuestro siguiente destino en la isla, había una cabina teléfonica pública que atrajo mi atención y me dejó pensativo y reflexionando:

Teléfono fijo y auricular en Cuba

Teclado de un teléfono fijo en Cuba

Concretamente me dejó reflexionando sobre cómo evoluciona la tecnología y el impacto tan fundamental que tiene en el desarrollo de cualquier sociedad. Sobre cómo el ciclo inherente de cualquier dispositivo tecnológico que evoluciona correctamente y pervive es tender hacia la miniaturización (tal y como apuntaba en la universidad el profesor Dormido Bencomo en uno de sus extraordinarios cursos de Humanidades) y sobre cómo a medida que la caja negra que es cualquiera de esos dispositivos (¿alguién sabe cómo funciona un móvil? ¿alguien lo podría construir en su casa?) se hace más negra y a medida que la tecnología gana en complejidad y potencia, la interfaz del dispositivo tiende a hacerse líquida,  y más y más humana y más social.

Y es que…

La interfaz humaniza la tecnología

Fijaros en la foto de un poco más árriba, en el teclado del teléfono fijo.

El que viene a continuación es el teclado virtual de mi teléfono Android.

Prototipo de teclado virtual de teléfono móvil

Virtual o no, entre ambos casi no hay variación. La interfaz del dispositivo es heredera y está cautiva del estado evolutivo de la tecnología de hace 20 años.

Un detalle que me llamó mucho la atención en el teléfono fijo y que podéis ver en la foto es el espacio con el papel en blanco para escribir el “número del teléfono” que identifica a esa cabina telefónica.

Números para comunicarse. ¿Por qué, si la comunicación se da entre personas?

Éste, por ejemplo, podría ser “mi número” de teléfono:

Número de móvil

Y no obstante éste soy yo, que poco tengo que ver con un número:

En el Louvre de París

Me llama la atención el abismo que hay entre la tecnología, las limitaciones de diseño que imponen las mismas y las personas que utilizan dichas tecnologías.

Desde un punto de vista de la tecnología somos un “número”, no somos personas. Máquinas, no personas.

El dispositivo que nos permite comunicarnos, el teléfono, ha ido evolucionando. Ha pasado de ser fijo a ser móvil. Y de ser un móvil a ser una “navaja suiza” multifunción capaz de permitirnos comunicarnos con personas de otras culturas que no hablen nuestro idioma en tiempo real y síncrono igual que si estuviéramos hablando con cualquier amigo nuestro o familiar. Y la interfaz está tendiendo a diluirse. De su forma física, inmutable, ha pasado a ser líquida, mutable, virtual, multimodal, accesible respondiendo a nuestra voz y a nuestro tacto humanizándose y permitiéndonos interactuar con ella de manera más natural comunicándonos con los aparatos con simples gestos:


La tecnología de Elliptic Labs genera un campo de ultrasonidos de unos 30 centímetros lo que permite interactuar con el dispositivo sin tocar la pantalla. Esta tecnología presumiblemente estará presente en el iPad 2

Es esta mutabilidad la que nos permite que en un mismo área, la interfaz cambie de manera dinámica y que allá donde antes teníamos teclas físicas o virtuales para teclear un número impersonal de teléfono, ahora en las agendas de contacto de nuestros móviles tengamos nombres y caras de nuestros amigos y familia.

Una tecnología más humana y para personas, no para máquinas.

Los nombres de la agenda de contactos de mi teléfono móvil Android son mucho más sociales y eficientes a la hora de recordarlos que los números (ahora mismo no soy capaz de acordarme de memoria de ninguno de los números de teléfono de mis mejores amigos) y si van acompañados de una foto de la persona, todavía más.

Quizá la interacción de agregar a alguien a la agenda debería ser tan fácil como tocar los dos teléfonos móviles, el de la persona de la que quiero agregar a mi agenda y el mío. A quien quiero agregar le aparecería una invitación en la pantalla de su móvil que debería aceptar para completar el proceso. A partir de ahí, automáticamente el móvil incorporaría su nombre y número de teléfono y si lo autorizásemos podría grabar cualesquiera otros datos personales que quisiéramos compartir tales como nuestra dirección de casa, correo electrónico, cumpleaños, los nombres de nuestros hijos o pareja, nuestro Twitter, cuenta de Facebook o Linkedin, o cualquier otro que considerasemos relevante.

El móvil permitiría definir diferentes tipos de perfiles con distinto tipo de información personal para compartir en función del contacto que fuese: uno para amigos, otro profesional, otro para nuestro médico…

De igual forma podríamos definir perfiles informativos para obtener información ambiental. Si me interesan los libros sobre usabilidad y experiencia de usuario podría definir un “asistente digital” que estuviera “alerta” conforme fuera caminando por la ciudad por si apareciese algún rastro de algún libro relacionado con esas materias (detectable por ejemplo mediante RFID). Cuando fuera caminando por la calle Preciados y pasase cerca de la Fnac mi asistente digital me mostraría una alerta informativa en la pantalla de mi móvil informándome de las últimas novedades que habrían llegado a la Fnac por si fueran de mi interés.

No me interesan las funciones, lo que puedo hacer navegando a través de internet con el navegador de mi móvil, me interesan las cosas que podemos hacer para humanizar la tecnología y ponerla a nuestro servicio.

No tengo ni idea de como será la interacción con los móviles el día de mañana pero de lo que estoy convencido es de que estamos en un punto de desarrollo tecnológico en el que tenemos que superar las antiguas limitaciones que imponía la tecnología y repensar y evolucionar la interfaz para que en lugar de estar centrada en las máquinas esté centrada en las personas.

¿Créeis que esto es social? ¿En qué está centrado? ¿En personas, en tareas, en funciones…? ¿?

Dock de Mac OS

¿Cómo podemos humanizar los sistemas operativos? Sistema Operativo. ¿Qué nombre más extraño y ajeno a una persona no? Suena a máquina.

Propuesta de diseño de la nueva Home Tab para Firefox 4Propuesta de diseño para la nueva Home Tab de Firefox 4, extensible a los docks de los
sistemas operativos actuales (acaso no son lo mismo ;) Si quieres, puedes verla en grande

Sigamos humanizando la tecnología e imaginando nuevos usos y posibilidades.

Pd. Tampoco tengo ni idea de cómo será el día de mañana pero hoy, si la interacción que mantengo con mi banco en el 95% de las ocasiones que tengo que hacer algo es a través de esto, es que todavía tenemos mucho trabajo por hacer:

Teclado del cajero de un banco

Y en ese sentido el móvil es una pieza clave estratégica de los nuevos servicios bancarios (y de la nueva salud, de la nueva educación, de la nueva…).

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Mouseless: diluyendo el ratón e interacción ubicua con ordenadores y móviles

Pranav Mistri es quizá uno de los investigadores que más están haciendo por humanizar y revolucionar el modelo de interacción actual que mantenemos con los ordenadores y dispositivos tecnológicos.

Después de trabajar en su proyecto del Sexto Sentido, ahora, Mistri, acaba de anunciar uno nuevo, el ratón invisible:

De momento el periférico que nos sirve de “dedo digital” se diluye y desaparece quedando sólo lo que tiene que quedar para llevar a cabo una interacción natural: nuestra mano.

La pregunta es: ¿Cuando sucederá lo mismo con el ordenador? ¿Para qué necesitamos un pesado monitor o un pesado equipo portátil, o neetbok, o tablet cuando el día de mañana podremos tener proyectores holográficos que hagan las veces de los mismos y que podamos llevar en un bolsillo?

Esa es la nueva visión de futuro, a mi entender, en la que debería comenzar a trabajarse. Y no creo ni que esté desvariando ni que sea ciencia ficción ¿o acaso no existen ya prototipos de televisiones en 3D?

Pros de la propuesta de Mistri de hacer invisible el ratón: pues eso mismo, el más importante, interactuamos contra el dispositivo con nuestra mano.

Contras: habrá que ver cómo impacta en el uso del ordenador si algún día Mistri lo comercializa dado que, desde un punto de vista ergonómico y para preveer posibles enfermedades profesionales como la del metacarpio, el diseño de algunos ratones es el óptimo para las jornadas laborales cotidianas.

En cualquier caso seguimos atados por el paradigma del cursor único para interactuar con la interficie cuando tenemos 10 dedos y dos palmas, dos brazos, un pecho, dos piernas y una cabeza que podrían hacer lo mismo (¿para cuando una aplicación de Kinect profesional más allá de los videojuegos?). Me encantaría trabajar en proyectos de innovación en este campo. A buen seguro que sería excitante conceptualizar lo que serían los próximos sistemas operativos: los sistemas de interfaz humana (literalmente) :-)

Sea como sea, la visión de futuro que Microsoft preconizaba en su serie “Envisioning” comienza a hacerse realidad tan sólo año y medio después de que lanzaran los vídeos:

  • En el minuto 1.20 podéis observar cómo cualquier superficie transparente se convierte en una potencial interficie sobre la que proyectar la interfaz.
  • En el minuto 1.30 vemos la interacción gestual con la mano.

Lo dicho, el próximo paso de la visión: conceptualizar cómo podemos interactuar con objetos holográficos. De momento, algunos ya están trabajando experimentalmente en ello desde hace tiempo:

…y un gadget que para nosotros se ha vuelto tan cotidiano e imprescindible como ese que nos acompaña permanentemente en el bolsillo, el móvil, todavía tiene que dar muchas sorpresas dado que además de miniordenador, puede ser perfectamente un proyector, y al incorporar cámara puede detectar el movimiento de nuestras manos y por ende, podríamos interactuar con objetos holográficos que proyectase.

Las posibilidades son excitantes en cuanto a lo que a Interacción se refiere y las nuevas fronteras de la tecnología, como siempre, sorprendentes.

¿Acaso podía ser de otra forma? :-)

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Comunidad de prácticas de la SEDIC: Utilidades de la web móvil para profesionales de la información

De la mano de Isabel Fernández y Natalia Arroyo, el grupo de trabajo “Web 2.0″ de la SEDIC (Asociación Española de Documentación e Información) convoca para finales de este mes una actividad en línea y gratuita para el aprendizaje colectivo y compartición del conocimiento a la que os recomiendo que os suméis por la calidad de sus tutores y lo interesante de su programa en una de las áreas que ahora mismo está literalmente explotando en nuestro campo de trabajo: la movilidad.

En concreto la comunidad de prácticas se centrará en la Web móvil, aparición y evolución, aplicaciones y futuro, buscando como principales objetivos:

  • Introducirse en los principales conceptos y características de la Web móvil.

  • Nociones básicas sobre cómo adaptar la información a los dispositivos móviles.

  • Conocer las opciones que ofrecen los distintos dispositivos móviles: realidad aumentada, geoposicionamiento, códigos bidimensionales, y otras aplicaciones como redes sociales móviles, servicios y juegos.

  • Explorar las posibilidades que ofrecen las aplicaciones de la web móvil a las bibliotecas y el entorno educativo.

  • Conocer e intercambiar conocimientos basados en la experiencia entre profesionales de la información, la documentación y la educación.

  • Extraer conclusiones en común acerca de cómo afecta la web móvil a los profesionales de la información.

Podéis obtener la información completa de la convocatoria y cómo funcionará la actividad en la propia página de la comunidad en la web de SEDIC:

Toda la información sobre la comunidad de prácticas:
Utilidades de la Web móvil para profesionales de la información

Para inscribirse en la actividad:

Formulario de inscripción

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