Paperphone y Snaplet: móviles, ordenadores y dispositivos flexibles

De momento no son más que prototipos pero abren todo un amplio abanico de posibilidades en cuanto a interacción y usabilidad se refiere. Investigadores del Human Media Lab de la Queen’s University de Ontario, Canadá, van a presentar mañana en CHI2011 un prototipo de teléfono móvil flexible al que llaman Paperphone basado en tecnología de tinta electrónica y sensores que detectan la curvatura y presión que se está aplicando sobre un punto de una superficie flexible. Gracias a ello se puede interactuar con el dispositivo mediante dobleces, presión y tacto:

Paperphone - Interacción a través de gestos y curvatura de la superficie flexible

Asimismo han desarrollado un prototipo de ordenador flexible:

Aunque en el artículo del paperphone que van a presentar reconocen que todavía queda mucho trabajo por hacer para alcanzar el grado de usabilidad con el que cuentan actualmente las pantallas rígidas, manifiestan que el futuro pasa por interficies flexibles que nos permitan interactuar de una manera más próxima a la interacción que mantenemos con los documentos de papel (p. 2 del artículo) y que tienen entre otras ventajas el:

  1. Ser muy delgadas y ligeras pero resistentes, lo que permite una portabilidad superior frente a la forma de cualquier ordenador móvil actual.
  2. Tener múltiples formas. Esto facilita diferentes affordances físicos que se relacionan con funcionalidades específicas: leer un periódico responde a un propósito diferente que leer la etiqueta de un producto, e implica un estado físico o forma distinto.
  3. Proporcionar un espacio de pantalla variable real en el que se enmarca el contexto actual de uso.
  4. Tener muchas páginas físicas, cada una de ellas pertenece sólo a una tarea y a un contexto físico delimitado.
  5. Usar gestos físicos con una gran respuesta cinestésica y táctil para una navegación eficiente.

Estos aspectos son algunos de los críticos (además de muchos otros) de los que adolecen los actuales libros electrónicos para su adopción y popularización masivas y esta investigación abre la vía comercial al desarrollo de dispositivos que permitan una interacción háptica más natural con nuestros objetos cotidianos.

Combinando estas investigaciones con las que parece que se están llevando a cabo en otros laboratorios como los de Nokia sobre el desarrollo de superficies capaces de adoptar texturas y formas de acuerdo a la interacción háptica que se mantenga con las mismas, se plantea un futuro de dispositivos ciertamente espectaculares:



Concepto de móvil - reloj de muñeca flexible - Vista del reloj

Concepto de móvil - reloj de muñeca flexible - Vista de funcionalidades

Concepto de móvil - reloj de muñeca flexible - Vista del teclado del móvil

 

¿Tendremos que comenzar a adoptar un enfoque más integral para el Diseño de Interacción e Información y la Experiencia de Usuario?

La respuesta es sí

Podéis descargaros los artículos del Paperphone y del Snaplet y ver la información original de la noticia en la nota de prensa publicada por el Human Media Lab de la Universidad de Queen o de los siguientes enlaces:

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Negroponte y el cambio humano y tecnológico

No es que diga mucho nuevo pero siempre es interesante leer a gente como Negroponte ¿Por qué? Pues entre otras razones porque personas cómo él no sólo son los espectadores de primera fila del mundo tecnológico sino porque además son los actores que impulsan y controlan el cambio tecnológico con lo cual lo que dicen se puede tomar como referencia muy válida para determinar las tendencias de por donde evolucionarán las tecnologías en los próximos años:

Entrevista en El País a Nicholas Negroponte

De la entrevista me quedo con una cita:

“En las últimas semanas he visto el mayor cambio en mucho tiempo. Pusieron una fotografía de papel delante de una niña de tres años. Para verla mejor, dio un pellizco en ella, como si fuera una pantalla, pero se dio cuenta de que no tenía efecto sobre el papel. La manera de entender el mundo de esa niña no tiene nada que ver con la nuestra. Cuando tenga que votar habrá sido mucho más activa durante toda su vida. Hablarán diferente, se comunicarán de otra manera. En los últimos años la ciudadanía se ha hecho más activa. Da igual que se haga una declaración en una universidad o en un gran acto porque se difunde por Twitter, Facebook, blogs. Cualquier acto público pasa a ser relevante. Es todo un mundo nuevo”.

Hace muy poco Ariel contaba lo mismo en un tweet pero con otro dispositivo, la televisión:

“He visto niños que tocaban la pantalla de la tv para cambiar de canal, pero que no lo hacían con una foto de papel, eran listos”

No obstante el cambio no se limita sólo a los niños, es ambiental y aun cuando no en igual medida, nos alcanza a todas las generaciones. Mi madre el pasado fin de semana, para pulsar el botón de “Ok” para aceptar la conexión de la cámara digital al ordenador y sincronizar las fotos sin dudarlo un segundo presionó sobre la pantalla la imagen de dicho botón en lugar de pulsar el botón físico que estaba 3 centímetros más allá. La extrañeza y la sorpresa que mostraba su cara ante la falta de respuesta del dispositivo era para haberla grabado, el dispositivo no funcionaba conforme a lo esperado, a su modelo mental y eso que mi madre es de todo menos una “early adopter”.

La tecnología modela el cerebro humano. La World Wide Web, los buscadores, los dispositivos multimodales, táctiles y ubicuos, los navegadores, los sistemas operativos, las redes sociales, el copiar y pegar, el compartir, y todas las posibilidades que nos brindan nos están haciendo más inteligentes como especie y quizá lo más llamativo, lo que no tiene parangón con ninguna otra época anterior de la Humanidad es la tremenda rapidez con que está sucediendo esta transformación y los espectaculares cambios que ello conlleva, en nuestro entorno y en nuestro cerebro.

Y eso que todavía no estamos sino en ciernes de la próxima gran revolución que cualquier día de estos nos caerá encima: la computación ambiental, la interacción ambiental y multimodal. Y las bases para la apertura hacia este nuevo entorno natural humano-dispositivo-ambiente van a venir de la mano de cuatro tipos dispositivos:

  • La televisión (próxima generación de ¿televisores? ¿será correcto llamarlos ya así?
  • Los móviles inteligentes.
  • Los tablets (que se van a convertir en los nuevos soportes del libro, revistas y documentos personales y de trabajo).
  • Las consolas que van a ser uno de los campos por excelencia para la experimentación de la interacción humano-ambiente-dispositivo más importantes en el corto plazo.

Mencionar estas tendencias y dispositivos no tiene mucho mérito, al fin y al cabo son los que están ya en el mercado. Quizá lo más interesante es tratar de averiguar lo que está por venir y ante ello se pueden mencionar:

  • La aparición de un nuevo tipo de soporte mucho más dúctil, engorroso y manejable que los anteriores y que se pueda doblar, uno de los grandes desafíos que tiene el hardware actual: el papel digital.
  • La aparición de dispositivos capaces de mostrar hologramas en 3D sin necesidad de gafas especiales de visión.
  • La explosión de los servicios y aplicaciones de Realidad Aumentada que actualmente se están desarrollando.
  • Los ordenadores que llevaremos puestos, wearable computer.

Lo que está llegando son aplicaciones y hardware que permiten realizar simulaciones militares, visualizaciones para la agricultura o la minería y la sanidad interactuando directamente con el mundo real:

Aplicaciones orientadas al entretenimiento para hacer un poco más interesante nuestro mundo real:

O que simplemente (y aunque ya lo he posteado con anterioridad) te permitan que el día de mañana construyas tus propios mundos para tu gente más querida:

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El amanecer de un nuevo día

“Los dispositivos conectados más allá de los PC se incrementarán llegando en un impresionante número de formas y tamaños preparados para una amplia variedad de tareas de comunicación, creación y consumo. Cada persona interactuará en su vida diaria con un gran número de ellos -su teléfono / su compañero de Internet, su coche, una pantalla pública compartida en la sala de conferencias, en el cuarto de estar, o en la pared del pasillo. De hecho, algunos podrán incluso llegar a tener un cierto parecido a los PC de escritorio de hoy o a los portátiles. Pero hay una diferencia clave en los dispositivos del mañana: son relativamente sencillos y diseñados fundamentalmente como tales por cómo serán concebidos desde su nacimiento. Se podrán utilizar instantáneamente, intercambiar o reemplazar de manera trivial sin pérdidas. Pero esto no significa que no tengan buena capacidad en términos de almacenamiento, sólo, que dicho almacenamiento tenderá a estar más centrado en la nube que en el dispositivo. Un mundo de contenido -personal y publicado – transmitido, cacheado o sincronizado con un mundo de servicios ubicuos en la nube…

Hemos ido demasiado lejos incluso antes de rayar la superficie de lo que ahora es posible. Todos estos nuevos servicios estarán “permanentemente disponibles” centrados en la nube y construidos de manera que podamos confiar en ellos. La computación en la nube será la dominante para desarrolladores e ingenieros tecnológicos- un cambio que será el catalizador para la transformación de la infraestructura, los sistemas y los procesos de negocio de las principales compañías de todo el mundo. Y todos estos nuevos servicios funcionarán mano a mano con un inimaginable y fascinante mundo de dispositivos que están por llegar. Los PCs de hoy en día, los teléfonos y los tablets son sólo el comienzo del principio; vamos a ver décadas de increíble innovación de las que surgirán todo tipo de “asistentes conectados” que vestiremos, llevaremos y utilizaremos en nuestros escritorios y paredes y en todo nuestro entorno.

Dispositivos con servicios conectados que irán mucho más allá de la “pantalla, el teclado y el ratón”. Dispositivos con una conciencia humana-natural que verán, reconocerán, escucharán y entenderán para usted, acerca de lo que le rodea, que van a sentir su tacto, los gestos y su movimiento, que detectarán su proximidad a otros; que determinarán su ubicación, dirección, altitud, temperatura, ritmo cardíaco y su salud.”

Ray Ozzie, ex-arquitecto jefe de software de Microsoft en El amanecer de un nuevo día

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“Connected devices beyond the PC will increasingly come in a breathtaking number of shapes and sizes, tuned for a broad variety of communications, creation & consumption tasks.  Each individual will interact with a fairly good number of these connected devices on a daily basis – their phone / internet companion; their car; a shared public display in the conference room, living room, or hallway wall.  Indeed some of these connected devices may even grow to bear a resemblance to today’s desktop PC or clamshell laptop.  But there’s one key difference in tomorrow’s devices: they’re relatively simple and fundamentally appliance-like by design, from birth.  They’re instantly usable, interchangeable, and trivially replaceable without loss.  But being appliance-like doesn’t mean that they’re not also quite capable in terms of storage; rather, it just means that storage has shifted to being more cloud-centric than device-centric.  A world of content – both personal and published – is streamed, cached or synchronized with a world of cloud-based continuous services.

We’ve got so far to go before we even scratch the surface of what’s now possible.  All these new services will be cloud-centric ‘continuous services’ built in a way that we can all rely upon.  As such, cloud computing will become pervasive for developers and IT – a shift that’ll catalyze the transformation of infrastructure, systems & business processes across all major organizations worldwide.  And all these new services will work hand-in-hand with an unimaginably fascinating world of devices-to-come.  Today’s PC’s, phones & pads are just the very beginning; we’ll see decades to come of incredible innovation from which will emerge all sorts of ‘connected companions’ that we’ll wear, we’ll carry, we’ll use on our desks & walls and the environment all around us.

Service-connected devices going far beyond just the ‘screen, keyboard and mouse’:  humanly-natural ‘conscious’ devices that’ll see, recognize, hear & listen to you and what’s around you, that’ll feel your touch and gestures and movement, that’ll detect your proximity to others; that’ll sense your location, direction, altitude, temperature, heartbeat & health.”

Ray Ozzie, ex-chief software architect of Microsoft in Dawn of a new day

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Microsoft acaba de comprar la compañía de software Canesta que desarrolla un sensor para la interacción 3d con nuestro entorno y con todo tipo de dispositivos (incluyendo el ordenador). Ray Ozzie se marcha de la compañía marcando el camino de hacia donde debe (y va) a evolucionar la informática y hacia donde debería orientar Microsoft a partir de ahora todos sus esfuerzos. Un modelo de interacción humano-dispositivo-ambiente mucho más natural para superar las tremendas limitaciones impuestas por los actuales periféricos de entrada/salida (pantallas, teclado y ratón). Un modelo de interacción multimodal y ubicuo.

Me llama mucho la atención el hecho de que parece que codifican la profundidad mediante colores, un sistema que emula la percepción visual humana.

Y aunque ya lo he posteado otras veces con anterioridad no hay que olvidar que son las ideas, los conceptos y los sueños los que mueven a la innovación y a la creación así que, queridos lectores…

…a soñar :)


El futuro de la tecnología, según Microsoft

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